¿Ha estado en un recinto en forma de mariposa, de 680 m2 con jardines y caminos de agua donde vuelan más de 1.200 mariposas de especies diferentes?
¿Le gustaría observar todo el Quindío de un golpe de vista, o sobrevolar imaginariamente el Parque Nacional Natural de los Nevados?
¿Ha visitado un zoológico de insectos vivos, y ha visto acaso una réplica de una hormiga del Amazonas de más de un metro de largo?
¿Ha recorrido un remanente milagrosamente salvado de los bosques naturales de los Andes Centrales de Colombia con más de 850 especies de plantas y árboles de más de 200 años?
¿Ha ascendido a una torre metálica de ocho pisos en medio de un bosque para ver todos los estratos de la vegetación, torre que es a la vez un espectacular observatorio de aves?
¿Ha caminado por un laberinto construido como lo hacían los romanos hace 2000 años y aprender a encontrar el centro de sí mismo?
¿Quiere transitar entre dos bosques por un puente colgante de más de 60 metros de largo y más de siete pisos de altura en medio de una vegetación exuberante e introducirse luego en una jaula para humanos para ver las aves de más de cien especies volando en libertad?
¿Ha visto de cerca de una planta carnívora y ha apreciado cómo captura sus presas?
¿Conoce los detalles de la más importante obra de ingeniería de Colombia, el Túnel de la Línea, y sabía que están trepanando una cordillera de más de 180 millones de años de formación, cuyas rocas son maravillas naturales?
¿Le gustaría ver una danza aérea de decenas de colibríes?
Todo esto y mucho más lo encontrará en el Jardín Botánico del Quindío.